El Cuadro de Mando es un poderoso
instrumento para medir el desempeño corporativo y se
ha demostrado que es la herramienta más efectiva
para enlazar la visión, misión y la estrategia a
cinco medidas de desempeño. Además permite ofrecer
una visión completa de la organización, siendo el
elemento esencial del sistema de información que
sirve de apoyo al sistema de control de gestión en
su misión de mejorar su nivel de competitividad en
el largo plazo.
Las cuatro perspectivas que conforman el modelo
básico de Kaplán y Norton son:
Perspectiva Financiera.
Perspectiva del cliente.
Procesos Internos.
Aprendizaje y crecimiento.
En ocasiones se define que la característica
fundamental del Cuadro de Mando Integral, es la
combinación de indicadores financieros y no
financieros, ésta es una característica importante,
pero no la más relevante. Ya a principios del siglo
XX y durante la revolución de la dirección
científica, ingenieros en empresas innovadoras
habían desarrollado tableros de control que
combinaban indicadores financieros y no financieros.
Una definición tan limitada, merecía una opinión
desfavorable. Si este fuera el caso, el Cuadro de
Mando Integral sólo sería un nombre nuevo para algo
que ya existe. Algo que ha existido desde los
orígenes de la dirección y administración de
empresas.
A través de las aportaciones doctrinales de J.R.
Suizer (1976), podemos afirmar que esta herramienta
tiene su origen a mediados de siglo según Suizer, es
en Francia donde mayor repercusión ha tenido este
concepto, aún cuando el concepto propiamente dicho
de Cuadro de Mando de la Empresa aparece en E.E.U.U.
alrededor de 1948.
El concepto de Cuadro de Mando deriva del término
francófono Tableau de Bord, que traducido
literalmente, vendría a significar algo así como
tableros de mando o cuadro de instrumentos. Es a
partir de los años 80 cuando el Cuadro de Mando
alcanza una visión más práctica, una idea académica,
ya que las variaciones del entramado empresarial de
entonces no eran prácticamente apreciables, la
tendencia del mismo era estable y las decisiones se
tomaban con escaso nivel de riesgo. Con el paso del
tiempo, esta herramienta ha evolucionado y combina
no solo indicadores financieros, sino también
indicadores no financieros que permiten controlar
los diferentes procesos del negocio.
Las empresas deberán sobrevivir y prosperar en la
nueva era tecnológica, deben utilizar sistemas de
medición y de gestión relativos a sus estrategias y
capacidades.
El Cuadro de Mando Integral (CMI) es una filosofía
práctica de gerenciamiento y fue desarrollada en la
Universidad de Hardvard por los profesores Robert
Kaplan y David Norton en l992.
Su principal característica es que mide los factores
financieros y no financieros del Estado de
Resultados de la empresa.
El Cuadro de Mando provee una estructura para
centrarse en los indicadores de cada proceso crítico
tales como: plan de negocio, distribución de
recursos, estrategias y retroalimentación,
aprendizaje, comportamiento ante los clientes
internos y externos y hacia acciones comunitarias.
El Cuadro de Mando Integral es un instrumento muy
útil para la dirección de las empresas en el corto y
largo plazo, porque al combinar indicadores
financieros y no financieros permite adelantar
tendencias y realizar una política estratégica
proactiva, además porque ofrece un método
estructurado para seleccionar los indicadores guías
que implican a la dirección de la empresa. En esto
radica precisamente el valor diferencial y
característico del CMI.
El Cuadro de Mando es integral (según Kaplan y
Norton), expresa un equilibrioentre un enfoque de
control basado en el beneficio y el mercado y el
equilibrio entre el enfoque del control basado en
otros indicadores, así como entre indicadores
financieros y no financieros.
Se trata de un poderoso instrumento para medir el
desempeño corporativo y se ha demostrado que es la
herramienta más efectiva para enlazar la visión,
misión y la estrategia a cinco medidas de desempeño
que son:
Resultados Financieros
Satisfacción de Clientes (Internos y Externos)
Operación Interna Procesos
Creatividad, innovación y satisfacción de los
empleados
Desarrollo de los empleados (competencias)
El modelo de CMI más difundido es el de Robert
Kaplán y David Norton. Su modelo pretende unir el
control operativo a corto plazo con la visión y la
estrategia a largo plazo de la empresa, considerando
a la empresa desde cuatro perspectivas vitales
(Finanzas, Clientes, Procesos Internos, Formación y
Crecimiento). Ver Figura No.1.
El CMI es un instrumento que permite ofrecer una
visión completa de la organización, siendo el
elemento esencial del sistema de información que
sirve de apoyo al sistema de control de gestión en
su misión de mejorar su nivel de competitividad en
el largo plazo.
Por lo que el Sistema de Control de Gestión debe
tener la capacidad de generar información de
carácter predictivo, para enfrentar el actual reto
estratégico al que se enfrentan las empresas, que
consiste en adaptarse a un mundo nuevo, global y
competitivo.
Según Kaplan y Norton las mediciones son
importantes, si no puedes medirlo, no puedes
gestionarlo.
Efectivamente, el sistema de medición de una
organización impacta en las decisiones propias de la
empresa y de todo su marco exterior, por lo cual es
necesario poseer informaciones estratégicas
provenientes de la propia estructura empresarial y
del exterior de la misma.
Para diseñar un sistema de indicadores de control de
gestión se debe partir de los factores claves de
negocio, enlazar los indicadores con la estrategia
de la empresa es uno de los principales objetivos en
el diseño de un sistema de indicadores. Este enlace
puede conseguirse mediante la descomposición de los
factores claves de negocios, en los objetivos
estratégicos, y estos, a su vez, desglosándolos en
las diferentes actividades y procesos de negocio que
son necesarios acometer para su consecución.
Lo anteriormente planteado puede resumirse de forma
esquemática de la siguiente manera: un factor clave
es aquel que se considera crítico para la empresa en
el largo plazo, permitiéndole aumentar y/o mantener
su ventaja competitiva.
Perspectiva Financiera
La construcción del Cuadro de Mando Integral debe
animar a las unidades de negocios a vincular sus
objetivos financieros con la estrategia de la
empresa.
Los objetivos financieros sirven de enfoque para los
objetivos e indicadores en todas las demás
perspectivas.
Los objetivos financieros pueden diferir en forma
considerable en cada fase de ciclo de vida de una
empresa.
Crecimiento
Sostenimiento
Cosecha
Los objetivos financieros en la fase de crecimiento
enfatizarán el crecimiento de las ventas en nuevos
mercados y a nuevos clientes y procedentes de nuevos
productos y servicios manteniendo unos niveles de
gastos adecuados para el desarrollode los productos
y de los procesos, los sistemas, las capacidades de
los empleados y el establecimiento de nuevos canales
de marketing, ventas y distribución.
Los objetivos en la fase de sostenimiento pondrán
énfasis en los indicadores financieros
tradicionales, como el ROCE, los beneficios de
explotación y el margen bruto. Los proyectos de
inversión serán evaluados por medio de análisis
estándar de las inversiones, tales como los flujos
de caja actualizados. Algunas empresas utilizarán
indicadores financieros más nuevos, como el valor
económico agregado. Todas estas medidas representan
el objetivo financiero clásico: obtener buenos
rendimientos sobre el capital aportado.
Los objetivos financieros para las empresas que se
encuentran en la fase de cosecha estarán presionadas
hacia el CASH FLOW. Cualquier inversión que se haga
ha de tener unas restituciones de dinero seguros e
inmediatas. Los indicadores financieros tales como
rendimiento sobre las inversiones, valor económico
agregado y los beneficios de explotación son menos
relevantes ya que se han realizado las grandes
inversiones. El objetivo no es incrementar al máximo
los rendimientos sobre las inversiones, sino
aumentar al máximo el dinero que puede devolverse a
la empresa, procedente de todas las inversiones
realizadas en el pasado.
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Construcción de un Cuadro de Mando Integral.
Cada organización es única y puede desear seguir su propio camino
para construir un Cuadro de Mando Integral, pero se puede describir
un plan de desarrollo típico y sistemático que engloba cuatro pasos
o fases básicas.
A -Orientación al diseño
Etapa I- Empresa, Fórmula de éxito. Primero se determinan las
características de la empresa, tamaños, mercados en el que opera,
sus principales clientes, luego se definen sus elementos
estratégicos, misión, visión, objetivos, políticas y estrategias
para alcanzar los objetivos. Se analiza el plan estratégico y se
determinan sus factores claves de éxito, y así se podrá establecer
los indicadores de gestión.
Etapa II - Los empresarios y los conceptos de administración.
Cada nivel de la empresa tiene diferentes retos, en cada uno de
ellos hay personas que toman decisiones acerca de diferentes
problemas. Se debe determinar cuáles son las decisiones que se toman
en cada nivel y quienes son las personas que toman estas decisiones
y sus tipos de gerencia.
Aquí los indicadores varían de acuerdo con el nivel e influyen los
estilos gerenciales.
B – Arquitectura de Indicadores.
Etapa III- El Cuadro de Mando para la alta dirección. La selección
de indicadores para la alta gerencia depende de las etapas 1 y 2,
estos indicadores mezclan los financieros y los no financieros y son
de carácter general para toda la organización.
Etapa IV – Objetivos, metas, indicadores y responsables por nivel.
Los indicadores se deben encadenar de forma vertical de acuerdo con
los procesos de la organización. Deben estar claras las
responsabilidades de cada quién para evitar problemas.
Etapa V - Remuneración variable, transformación empresarial. Uno de
los elementos claves en la construcción del Cuadro de Mando, lo
constituye el involucrar a todos los elementos de la organización en
la nueva estrategia. La forma más usual de hacerlo es atar las
compensaciones a los resultados.
Etapa VI – Fórmula de cálculo. Una vez definido los indicadores se
hace necesario precisar su fórmula de cálculo, como se van a medir
las ventas, el valor agregado, el valor de la empresa, etc.
Etapa VII - Benchmarking, comparaciones, representación gráfica. Los
indicadores se deben comparar con las metas establecidas en un
comienzo en el plan estratégico, también es aconsejable la
comparación con otras empresas, con los líderes del mercado o con
nuestra competencia, si es posible. La información se debe plasmar
en tablas y gráficos que permitan un rápido y completo análisis.
C - Informático.
Etapa VIII – Sistema de Información Gerencial. Los proveedores y los
software disponibles son muchos. Normalmente los datos se toman de
INTERNETy otras fuentes, los mismos se ordenan en una base de datos.
D – Utilización.
Etapa IX - Comunicación y Capacitación. La elaboración del CMI
implica un esfuerzo de comunicación adicional a la normal, todas las
etapas, su diseño, su construcción, su uso, es un proceso educativo
muy valioso, para todos los niveles, por lo que se hace necesario
que la persona encargada del proceso de comunicación transfiera
dichos datos a todos los niveles de la organización para que exista
el Feedback.
Etapa X - Integración con toda la empresa y sus procesos. El CMI
deberá integrarse al proceso de planificación y presupuestación de
la empresa, es decir cada meta deberá de contar con un plan,
programa y un presupuesto que permita cumplirla y deberá usarse en
la conducción del personal y su evaluación.
El Cuadro de Mando Integral, no es un documento único válido para
todos los estamentos de la empresa, sino que se han de elaborar
diferentes cuadros, adaptados a cada uno de los departamentos o
niveles de decisión de la entidad.
La dirección ha de coordinar las actividades de los departamentos
recogiendo su cuadro de mando una síntesis de los objetos e
indicadores específicos de cada área de actuación empresarial.
Conclusiones
El CMI es un instrumento muy útil para la dirección de las empresas
en el corto y largo plazo, ya que combina indicadores financieros y
no financieros y ofrece un método estructurado para seleccionar los
indicadores guías que implica a la dirección de la empresa.
Para construir el Cuadro de Mando Integral se puede describir un
plan de desarrollo típico y sistemático que engloba cuatro pasos o
fases básicas que a continuación se relacionan:
Orientación al diseño.
Etapa I
Etapa II
Arquitectura de Indicadores.
Etapa III
Etapa IV
Etapa V
Etapa VI
Etapa VII
Informática
Etapa VIII
Utilización
Etapa IX
Etapa X |
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