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Kaizen -
La Mejora Continua y el
Cuadro de Mando Integral
Kaizen -
Administración
La administración funcional transversal y el despliegue de la política
son dos conceptos administrativos fundamentales que apoyan la estrategia
del Control Total de Calidad dentro del Kaizen. En el pensamiento
Kaizen, el trabajo de la administración se divide en dos áreas: (1) la
de mantenimiento administrativo del desempeño actual del negocio para
lograr resultados y utilidades y (2) la "administración de Kaizen" para
el mejoramiento de los procesos y sistemas. La administración de Kaizen
se relaciona tanto con la administración funcional transversal como con
el despliegue de la política.
La administración funcional transversal se relaciona con la coordinación
de las diferentes unidades para realizar las metas funcionales
transversales de Kaizen, y el despliegue de la política con las
políticas de implantación para el Kaizen.
En el CTC – Kaizen, las metas funcionales transversales de Calidad –
Costo y Programación están claramente definidas como superiores a las
funciones de línea tales como diseño, producción y mercadotecnia. En
consecuencia, la posición de las metas funcionales transversales como
metas de rango superior necesita un nuevo enfoque de sistema para la
toma de decisiones. Es para satisfacer esta necesidad que se han
desarrollado los conceptos y prácticas tanto de la administración
funcional transversal como del despliegue de la política. Dentro de este
contexto, "calidad" concierne a la construcción de un mejor sistema para
el aseguramiento de la calidad; el "costo" concierne a la construcción
de un sistema para identificar los factores del costo y a la reducción
de los mismos; la "programación" se refiere a la construcción de un
sistema mejor tanto para la entrega de pedidos como para la cantidad.
La dedicación de la administración a los conceptos clave de manejo de la
administración funcional transversal y el despliegue de la política está
expresado en las direcciones proporcionadas por la alta administración.
Esta por lo general formula sus políticas o metas anuales al principio
del año sobre la base de los planes y estrategias a largo plazo. Tal
formulación también abarca dos principales categorías de metas: (1) las
metas relacionadas con factores tales como utilidades, y productos y (2)
las metas relacionadas con los mejoramientos generales en los distintos
sistemas y actividades funcionales transversales de la compañía.
Un aspecto de importancia de la política es que está compuesta tanto de
objetivos como de medidas, tanto de fines como de medios. Las metas por
lo general son cifras cuantitativas establecidas por la alta
administración, tales como las metas para las ventas, utilidades y
participación en el mercado. Por otra parte, las medidas son programas
de acción específicos para alcanzar estas metas. Una meta que no esté
expresada en términos de tales medidas específicas es sólo un lema. Por
lo tanto, es imperativo que la alta administración determine tanto las
metas como las medidas y luego las "despliegue" en toda la organización.
Aun cuando alcanzar las metas de resultados por lo general tiene
prioridad como el principal objetivo para los gerentes, la meta de
fortalecer y mejorar la organización y sus sistemas no es de menos
importancia. El primero es una respuesta de la compañía a los requisitos
externos, tales como las presiones de los accionistas por las
utilidades; la última por lo común es un movimiento autogenerado para el
mejoramiento en la cultura, química y competitividad general de la
compañía.
Una empresa está organizada en funciones verticales, tales como IyD,
producción, ingeniería, finanzas, ventas y servicios administrativos. A
través de tal organización por funciones, se delegan responsabilidades y
se buscan utilidades.
Entre los objetivos del CTC (Control Total de Calidad) no sólo está
incrementar las utilidades sino también los mejoramientos generales en
áreas tales como educación del empleado, satisfacción del cliente,
servicios al cliente, seguridad de la calidad, control de costos,
volumen, control de las entregas y desarrollo de nuevos productos. Estos
objetivos requieren esfuerzos funcionales transversales que corten en
forma horizontal toda la organización Esta demás decir que el
departamento de control de calidad no puede por sí sólo obtener la
calidad deseada. Todos los departamentos funcionales deben estar
involucrados. Por lo tanto, la administración funcional transversal es
una de las principales herramientas para realizar el mejoramiento de los
objetivos del CTC.
Según Shigeru Aoki (director gerente de Toyota Motor) "la meta final de
la compañía es obtener utilidades. Suponiendo que ésta es autoevidente,
entonces la siguiente meta de orden superior de la compañía deben ser
las metas funcionales transversales tales como calidad, costo y
programación (cantidad y entrega). Sin la realización de estas metas, la
compañía quedará detrás de la competición debido a la calidad inferior,
encontrará sus utilidades erosionadas por costos más elevados y será
incapaz de entregar sus productos a tiempo a los clientes. Si se
realizan estas metas funcionales transversales, las utilidades seguirán.
En consecuencia, debemos considerar todas las demás funciones
administrativas como que existen para servir a los tres objetivos de
orden superior de CCP (calidad, costo y programación). Estas funciones
administrativas auxiliares incluyen planificación del producto, diseño,
producción, compras y mercadotecnia, y deben considerarse como medios
secundarios para realidad la CCP".
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